Ayuda mientras viajas

#ApuntesBwTurismo

¿Sabías que muchas personas alrededor del mundo se interesan por participar en misiones de la ONU, de la Cruz Roja Internacional o van más allá y están alertas de ser miembros activos de programas de  construcción de viviendas y pagan por ello? Como he reseñado en trabajos anteriores, lo variopinto de la industria de los viajes da para mucho y, aun hoy, podemos conseguir opciones de turismo especializado poco o nada conocidas. El Turismo de Ayuda, también conocido como Turismo Solidario o Turismo Responsable es una de ellas; una faceta de la industria que se va abriendo camino en el amplio universo que engloba la actividad turística.

A pesar de la vertiginosa “primitivización”, en los últimos años, de los venezolanos, conservamos el espíritu colaborativo en nuestra mente ¡Sí! Seguramente en menor medida, pero ese sentimiento de extender la mano a quien más lo necesite, podría calificarse como una conducta muy antigua, fija desde nuestros inicios como sociedad.

Cada día que pasa, el turismo solidario va cautivando a más viajeros por el mundo, por lo que desarrollar esta corriente dentro de nuestro territorio no resulta descabellado.

No es necesario contar con una gran infraestructura, a fin de cuenta es el último fin de quien se embarca en este tipo de turismo

Lo que rodea la necesidad de viajar son los sueños, expectativas, experiencias y vivencias de quienes forman parte de esas millones de personas que se desplazan de un lugar a otro por todo el globo. Así que ofrecer la oportunidad de conectarse de forma única y que además el visitante sea el principal actor y promotor de cambiar “una realidad”, resulta sumamente atractivo

Veamos: en los últimos años, se han conformado y han salido al ruedo innumerables fundaciones y organizaciones sin fines de lucro, que atienden el tema de los “peludos” en situación de calle (perros y gatos) que han tenido un efecto viralizante por las redes sociales. Podríamos decir que son las responsables de su auge. De igual forma, organizaciones dedicadas a atender a niños de la calle, adultos mayores, jóvenes en situación de riesgo, programas de vivienda, desintoxicación y ayudas escolares abundan con sus jornadas y campañas.

Entonces si este nicho de mercado, parte de las deficiencias y carencias, de las cuales adolece el  sector y el país en general, es imposible no pensar en apalancarnos en una debilidad, al estilo de la famosa campaña promocional que utilizara Colombia hace algunos años como marca país: “el riesgo es que te quieras quedar”.

Otro elemento a tomar en cuenta para considerar acoplar la oferta a este mercado está en la existencia de grupos de personas que han realizado viajes a otras latitudes a vivir este tipo de experiencias. Es decir, mercado interno tenemos. Ahora bien, ¿cómo hacerlo? Partamos del hecho de que no es necesario contar con una gran infraestructura, a fin de cuenta es el último fin de quien se embarca en este tipo de turismo. Lo que prima es la satisfacción de ayudar, por lo que los lujos, amenidades y comodidades no son prioridad para el turista o recreacionista.

Si tomamos como ejemplo los refugios de animales, los visitantes podrían ser parte de las labores diarias dentro de las instalaciones: pasear, bañar, clasificar, acompañar entre otros a estos indefensos animales; aportarían monetariamente y además se convertirían, ¿por qué no?, en multiplicadores y colaboradores permanentes de estas instalaciones ocasionando el crecimiento de estos refugios e organizaciones, aumentando sus capacidades, mejorando sus servicios y minimizar los espacios libres, de perros y gatos, por ejemplo, en situación de calle a nuestras ciudades. Siendo así entonces ¿quién gana? Sin lugar a dudas todos, o es que procurar mantener limpia y libre de animalitos nuestras calles y avenidas ¿no es una contribución que alguna vez hemos pensado y no sabemos cómo encaminarla?

En mi opinión, véase por donde se vea todos los actores resultan beneficiados directa e indirectamente, tal es el caso del Santuario Territorio de Zaguates, en Costa Rica. Cuba y Perú tienen propuestas interesantes, con respecto a este tipo de experiencias.

Ese ejemplo que hemos recreado, podría replicarse en distintas áreas, afectando de manera positiva las comunidades receptoras; mientras que los beneficiados directos a través de un “full day” de corte recreativo o paquetes que incluyan pernocta dentro de esas infraestructuras, de ser el caso, o triangulando con alojamientos ubicados en la periferia.

Procurar mantener libre de animalitos nuestras calles y avenidas no es una contribución que alguna vez hemos pensado y no sabemos cómo encaminarla

Es importante que estas iniciativas mantengan siempre el mismo norte. Hay que ser cuidadosos y no herir susceptibilidades. No se trata de vender “la necesidad” sino más bien de aportar solidaridad a beneficiarios finales; apoyen siempre las iniciativas locales y permita que a través del turismo, problemas del pasado se conviertan en soluciones para el futuro ¿Qué esperan? ¡Llegó la hora de actuar!


Instagram: @bwturismo
Twitter: @bwturismo
Fanpage: Bw Turismo
YouTube: BwTurismo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s