La mafia de los pasajes aéreos

#ApuntesBwTurismo

Cada día vemos con asombro como continúa degenerándose nuestra sociedad. Los estragos de una política errada y directrices macro económicas y sociales equivocadas nos sumergen con mucha rapidez en una completa pesadilla. Es difícil reconocer que, para adquirir cualquier producto sea de primera necesidad o no, tengamos que buscar contactos, mandar cadenas vía telefónica, pagar cuatro y cinco veces su precio, y pare de contar.

El termino Mafia refiere a organizaciones del crimen organizado y aunque sus orígenes europeos son los más conocidos a nivel mundial, la industria turística no escapa a estas, sobre todo en nuestro país.

Resulta prácticamente imposible no contribuir a estas mafias para adquirir diversos bienes y servicios bajo la situación actual. La industria turística no está exenta a esta realidad, desde las líneas más básicas de abastecimiento de los prestadores de servicio turístico, hasta la obtención de permisos en cualquier ente gubernamental.

En esta oportunidad solo me gustaría ahondar en la mafia de boletería en aeropuertos de nuestro país, así que ¡abrochen sus cinturones!

Viajar en avión no es tan accesible como antes 

Como es de esperarse, ha venido incrementándose de manera vertiginosa los precios de los pasajes aéreos tanto nacionales como internacionales. También debemos sumar que, cada vez hay menos aviones operativos; por consiguiente, menos frecuencias de viaje. Añada este escenario, la deuda de casi 4.000 millones de dólares que debe el gobierno nacional a las aerolíneas y entenderá así, los motivos principales de esta merma.

Pero,

¿Cómo funcionan las mafias de boletos?

Simple. Quienes tienen alguna emergencia o necesidad imperiosa de viajar sin reserva de boletos o aquellos qué por algún imprevisto llegan tarde o con menos de una hora al chequeo en el mostrador son las potenciales víctimas de este caos.

Es posible que en el aeropuerto, haya visto a personas sin uniforme o identificación alguna organizando las colas frente a los mostradores de las aerolíneas. Estos señores, por lo general, bien educados y con porte de pasajero común, que no vislumbra ninguna sospecha aborda a los viajeros para conocer si se van a chequear, preguntan a qué destino se dirigen o si requieren comprar un pasaje. Si su respuesta es afirmativa, déjenme decirles señores, bienvenido al mundo de la mafia de los boletos.

Lo primero que le informa este amable personaje, es que el vuelo en cuestión se encuentra al pleno de su capacidad. En ocasiones suelen ser más directos y solicita sus datos para incluirlo en una lista de espera, a la par que se aproxima a un mostrador en específico. Habiendo ganado un poco de su confianza, le dice las palabras mágicas del argot venezolano: “Conseguir un boleto es complicado, pero déjame ver qué puedo hacer por ti”.

Habiéndose rendido ante tan profunda oración y entregando sus esperanzas a este prístino “nuevo amigo” o “ángel en su camino”, le informa al cabo de unos minutos, que existe la posibilidad de ubicarle un cupo dentro del vuelo, pero: “usted sabe señor(a)… hay que colaborar con un monto”, lo que para los entendidos significa “lánzame una bomba”.

En ese momento, la víctima, paga el costo del boleto más el monto “x” de “comisión” y se embarca en su viaje sin mayor problema y agradeciendo al santísimo sacramento, por haberle puesto en su camino a tan amable personaje que hasta llega a considerar, digno de beatificación.

Otro caso muy común,

son aquellos pasajeros quienes realizaron su reserva y llegan casi al límite o después de la hora establecida por la legislación venezolana para el chequeo: dos (2) horas para vuelos nacionales y cuatro (4) horas para vuelos internacionales. Estos pasajeros, bien sea por descuido o por algún imprevisto -lo cotidiano en nuestras vías de comunicación-, queda por fuera del chequeo del vuelo y es notificado con una de las peores frases que uno puede escuchar antes de viajar:

 -¡Señor, el vuelo está cerrado!

No podrá embarcar el vuelo donde tenía previsto viajar.

En este punto existen dos alternativas; la primera es que sea abordado por el personaje que mencionamos anteriormente, el cual, palabras más o palabras menos, le ofrece ayudarlo con la situación. En algunos casos, esperan a que el resto de pasajeros se chequeen, antes de solucionarle el problema, eso sí, con la comisión o “bomba” incluida.

La otra posibilidad, es que usted desista viajar en la aerolínea que había realizado su reserva y se dirija a otra, esperando solucionar su problema. Una vez en el sitio, se da cuenta que el vuelo esta full, y que la única posibilidad es anotarse en lista de espera o esperar el próximo vuelo a ver si queda algún asiento disponible. Es aquí donde nuevamente nos encontramos en la misma situación y caemos en el juego de “yo te ayudo y tú me ayudas”, pagando comisiones o “vacunas” para poder embarcarnos sin pasar horas en el aeropuerto.

Las aerolíneas son consientes de esta situación, al igual que todos los órganos de seguridad y control de los distintos aeropuertos de nuestro país, los cuales a pesar de sus esfuerzos en eliminar estas malas prácticas, se ven sobrepasados en número y en destreza. La necesidad y la viveza en nuestro país van de la mano. Estas mafias no solo hacen más engorroso nuestra experiencia de viaje, si no que contribuyen al desprestigio de la línea aérea y a la violación de controles estipulados en la ley.

La recomendación es

¡No debemos contribuir con estas mafias en los aeropuertos!

Al aceptar y formar parte de estas prácticas estamos devaluando, nosotros mismos, la industria turística de la que tanto nos jactamos pudiera ser el eje central para la recuperación del país. Imagine por un instante, la pesadilla a la que obligamos a turistas extranjeros experimentar, al trata de lidiar con estas mafias para conocer nuestro país. Esto sin enumerar, las mafias de taxistas, mafias de caleteros y mafias de divisas, que están listas para la acción en cualquier punto de aeropuertos, posadas y hoteles.

Los turistas internacionales están en extinción por causa de estas maniobras. Seamos previsivos y utilicemos nuestra viveza criolla para cumplir con las normas y contagiar a nuestros congéneres a acatar lo establecido y permitido.

En la próxima entrega haré mención acerca de las mafias de mesoneros, los cuales se han apoderado de muchas playas de nuestro país. Aufwiedersehen!

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2 comentarios en “La mafia de los pasajes aéreos

  1. Se debe denunciar para no convertirse en cómplice de todas esas lamentables situaciones. Para eso están las autoridades pertinentes como el INAC.

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